Wingspan

Ved el ave inmortal, es su figura;
la antigüedad un silfo la creía,
y la vio su extasiada fantasía
cual hada, genio, flor o llama pura.

Extracto de «El ave del paraíso» de Salvador Rueda


En Wingspan los jugadores competirán como apasionados de las aves para atraer a su aviario las aves más variopintas del continentes para valerse de sus cualidades.

En este eurogame de gestión de recursos los jugadores se irán turnando para realizar una de las cuatro acciones disponibles: jugar un ave desde la mano, conseguir comida y activar aves del bosque, poner huevos y activar aves de la pradera o robar cartas y activar aves del humedal.

La rejugabilidad de este juego es muy alta y escala a la perfección a todo el número de jugadores, siendo las partidas muy rápidas y no dando pie al análisis parálisis que tanto acusan otros títulos.

En cuanto a la dificultad Wingspan se presenta como un juego casi introductorio para todo aquellas personas que desean entrar en el mundo, permitiendo jugarlo con jugadores más curtidos en los juegos de mesa.

Aunque parezca un juego simple posee un gran diseño. El comedero que hace de torre de dados es sólido y los dados presentan un excelente acabado. Los huevos de diferentes colores le aportan un aspecto fresco y solo los cubos de colores y el tablero de objetivos desentonan.

El diseño de las cartas es magnífico, el detalle de los dibujos es muy realista y encaja a la perfección con la temática del juego. A su vez la iconografía es muy sencilla de entender y los tableros de jugador están explicados a la perfección que casi no se necesita del manual.

Opinión personal

La temática seguramente no es la más atractiva para mucha gente, sin embargo al igual que los libros no hay que juzgarlo por la portada. Es un juego muy divertido que aportará muchísimas horas de diversión ya sea en pareja o con un grupo de amigos.

Puntos positivos

  • Escalable a todo el número de jugadores
  • Partidas rápidas
  • Muchas expansiones para ir ampliándolo

Puntos negativos

  • Las expansiones traen muchas muchas cartas que casi se hace imposible conocerlas todas