«Creo en todo hasta que se refuta. Así que creo en las hadas, los mitos, los dragones. Todo existe, aunque sea en tu mente. ¿Quién puede decir que los sueños y las pesadillas no son tan reales como el aquí y el ahora?»
John Lennon
En Flamecraft los jugadores interpretan a Guardallamas, seres capaces de comunicarse con los dragones. Su objetivo será el de acumular el mayor prestigio posible creando con los dragones artesanos espectaculares encantamientos en las diferentes tiendas de la ciudad.


Los jugadores se turnarán para visitar una nueva tienda y decidir si va a recolectar o encantar. Estas acciones pueden desencadenar que aparezcan nuevas tiendas, encantamientos o dragones artesanos. El juego se terminará cuando se acabe el mazo de dragones artesanos o el mazo de encantamientos, si bien esto último es más difícil que ocurra.
El juego combina dos mecánicas: la colocación de trabajadores y la gestión de recursos. Con los trabajadores, que será nuestro meeple o los dragones artesanos que tenemos en la mano, conseguiremos recursos y con estos recursos crearemos los encantamientos. Unas mecánicas simples que hacen que la dificultad del juego sea bastante ligera, accesible para todo tipo de jugadores. No obstante, los jugadores con más experiencia lúdica podrían ver el juego excesivamente sencillo.

El juego escala muy bien en todas sus variantes, sin que destaque claramente una por encima de las demás, aunque la comunidad considera que el juego como mejor funciona es a dos o tres jugadores. La duración del juego no aumenta considerablemente a mayor número de jugadores, ya que los mazos de dragones artesanos y de encantamientos se vacían más rápido. La única parte donde si se incrementa el tiempo a medida que se añaden jugadores es en el entreturno. Flamecraft también cuenta con un modo solitario bastante entretenido, que incluye un sistema de logros que invita a los jugadores más competitivos a mantenerse enganchados intentando superarse con cada partida.
La relación calidad – precio en cuanto a componentes se refiere es espectacular. Hay fichas de troquel para marcar los recursos (con un buen acabado), un tablero de neopreno de buena calidad (algo muy raro de encontrar) y meeples en forma de dragón y en forma de corazón (para marcar la puntuación).


El juego sobresale especialmente en la vertiente visual y artística. Las ilustraciones de las cartas, tanto de dragones como de las tiendas, son muy llamativas además de reconocido. Se ve el mimo y gran trabajo realizado por todo el equipo de arte involucrado en el juego.


Opinión personal
Flamecraft es un juego muy sencillo y de partidas rápidas que puede servir como juego introductorio para los jugadores más noveles a la vez que los jugadores más expertos podrán disfrutar de un juego ágil y entretenido. Si a esto le añadimos el espectacular trabajo creativo, nos encontramos ante un muy buen juego a un precio muy competitivo, con una genial producción detrás.
Sin embargo, la simplicidad puede ser una barrera para los jugadores más aventajados y los que buscan un poco más de reto (saco en el que me incluyo). Compite directamente con grandes juegos que, aun siendo más austeros en la parte visual y en la parte de producción, ofrecen algo más de profundidad.
Puntos positivos
- Precio muy competitivo
- Muy buena producción
- Visualmente espectacular
- Partidas rápidas
Puntos negativos
- Juego muy simple
- Poca profundidad

