«En medio del caos, también hay oportunidades»
El arte de la guerra – Sun Tzu, 401
Circadians: Orden en el Caos cambia por completo su forma de jugar con respecto a su predecesor. La paz reinante en Ryh es ahora un anhelo dejando paso a los tambores de guerra. Este nuevo juego pasa a ser un wargame con 6 facciones completamente asimétricas. Los jugadores elegirán una facción y lucharán por el control de las antiguas reliquias que acaban de aparecer. Solo aquella facción que logre hacerse con el control de todas las reliquias o aumente su fama hasta su máximo será declarado vencedor.

El juego dura un máximo de 6 rondas y cada ronda está compuesta por 5 fases: Fijar Precios, Acción, Combate, Obtener Ingresos y Comprobar Reliquias. Se puede decir que de estas fases las que tienen mayor peso en la partida son “Fijar Precios” y las 5 subfases de la fase “Acción” (Fijar Precios tiene un efecto importante sobre las acciones de la fase Acción):
- Fijar Precios: los jugadores por orden de turno irán seleccionando el precio que se ha de pagar por una de las subfases de la fase “Acción”. Esto puede forzar a algunas facciones a no realizar alguna acción.
- Fase Acción: la fase de acción está compuesta por 5 subfases o acciones (Descubrir, Construir, Cosechar, Reclutar y Mover) que se ejecutan de una en una y de arriba hacia abajo. Cada acción sólo se puede realizar una vez por turno y todas las facciones en orden de turno han de realizar (o no sino quieren) esa acción. Para realizar la acción se ha de pagar el precio fijado a la facción que puso el precio. La facción que fijó el precio tiene esa acción gratis para la ronda en curso.
Son 9 fases en realidad, pero la fase Acción está compuesta por 5 subfases o acciones.
Las fases restantes: Combate, Obtener Ingresos y Comprobar Reliquias, son casi automáticas y los beneficios y efectos vienen determinados por las decisiones tomadas en las fases previas de esta ronda. Es cierto, que el combate tiene su parte de estrategia, hay que decidir con qué combatir y contra quién, puede darse el caso de haber más de dos facciones en una misma localización. Sin embargo, como ya se señaló, esta fase es el resultado de las acciones realizadas en la ronda.


Un aspecto bastante curioso es la diferencia entre una partida a dos jugadores o a cuatro o cinco jugadores. A dos jugadores el juego se asemeja, salvando las distancias, a una partida de ajedrez, no hay casi azar y la estrategia se vuelve vital si se quiere ganar (aunque siempre hay que tener una estrategia). No obstante, a cuatro y sobre todo a cinco jugadores, impera el caos por encima de todo. Los recursos son escasos, los combates se suceden por todas partes y tienes que tener la suerte de tu lado tanto en las cartas tácticas que se robe como en los dados, hay tantos combates que los dados pueden ser muy determinantes.
El azar en el juego solo está presente en el dado de ataque (en caso de que se use) y las cartas tácticas.


La producción del juego es sencillamente espectacular en relación calidad-precio. Con el precio de venta (en España) el juego tiene: un inserto de la caja ajustado para todos los componentes, cajas individuales para cada facción, recursos de madera (similares a los ya vistos) y troquel de grosor medio. En definitiva queda un juego con unos márgenes de ganancias escasos, una de las razones por las que desde Ediciones Primigenio se decidió hacer tan “pocas” copias.




El juego, al margen de su Kickstarter, salió en España de la mano de Ediciones Primigenio vendiendo únicamente desde su web 300 copias.
El apartado artístico corre a cargo de Sam Phillips, quien ya diseñó el anterior Circadians. La mayoría de las ilustraciones de las cartas, sobre todo de los líderes, se presentan llenas de color y están cargadas de detalles. Estos también se observan en el tablero principal, donde se puede concentrar casi todo el juego, a excepción de los recursos personales y los diales de combate. Donde se resiente el arte es en la falta variedad de ilustraciones en las cartas tácticas, la gran mayoría comparten diseño, pese a que son 50 cartas.

Opinión personal
Circadians: Orden en el caos es un wargame con el que disfruto mucho jugando en todas sus variantes de jugadores, siendo a 4 donde más lo disfruto. El juego obliga a ser más agresivos en las estrategias, un punto que es de agradecer cuando se quiere enfrentamiento continuo a varios jugadores. Otro aspecto en particular que me encanta del juego es el componente estratégico de la fase de Fijar Precios en las primeras rondas. Aquí puedes intentar apretar a tus adversarios subiendo mucho el precio para entorpecer su progreso.
Las facciones son tan distintas entre sí que la curva de aprendizaje de cada una se hace cuesta arriba. Conocer tanto las habilidades como las fortalezas y debilidades de cada facción requiere un esfuerzo grande, que no todo el mundo está dispuesto a asumir. El arte también resulta bastante controvertido y aunque no se debe juzgar un libro por su portada, en este caso un juego de mesa, no son pocas las personas que lo han criticado e incluso decido no comprarlo por el arte. Una lastima teniendo en cuenta lo bien implementado que está.
Puntos positivos
- Alta asimetría
- Enfrentamiento directo a varios jugadores
- Táctico pese al caos reinante
Puntos negativos
- Duración muy larga
- Poca variedad en el arte
- Curva de aprendizaje muy elevada

